COCEMFE ConAlma: Martina López

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¡Hola!??‍♀️

Soy Martina López, tengo 30 años y vivo en Alicante… soy Trabajadora Social y poseo una discapacidad orgánica del 34%. Y para que me conozcáis un poco más, he de decir que “me encanta sonreír a la vida”?

Todo comenzó cuando tenía 17 años, estando en la piscina con unos amigos. Casi sin poder reaccionar, sentí un dolor muy fuerte en el pecho, pero en un primer momento pensé que sería ansiedad, ya que días antes tuve los exámenes de fin de curso. Aun así, mi madre insistió y fui al médico de urgencias de mi ambulatorio, ya sabéis como son las madres?Una vez allí comenzó todo el camino de lucha que os voy a contar.

Fue a final del 2019, cuando mi corazón comenzó a fallar, afectando a otros órganos como el riñón, el hígado, y los pulmones. Casi sin darme cuenta, el 8 de Enero de 2020, entré en la lista de trasplante del Hospital la FE de Valencia y el 18 de enero me realizaban el trasplante de corazón. 

En el tiempo que comenzaron a diagnosticarme las diferentes afecciones de mi ?, me encontraba en el instituto acabando el Bachillerato. Podéis imaginaros… toda mi vida del revés, incluso abandoné los estudios por un año. No entendía lo que me ocurría, ni sabía cómo afrontarlo. Cuando tienes 17 años, crees que tienes toda la vida por delante, pero de repente todo a lo que estas acostumbrado se trasforma y entonces no puedes dejar de repetirte: ¿Por qué me ha tocado a mí? ?

? No os voy a mentir, el proceso de adaptarme a esta nueva forma de vida fue duro, muy duro. No poder subir escaleras, andar más de 10 metros seguidos o dar una vuelta con tus amigos porque el simplemente hecho de vestirte te agota… hizo que perdiera de alguna manera el pulso con la vida. Y aunque en aquel momento el fin parecía muy lejano, el tiempo y la buena gente que siempre he tenido a mi alrededor, hicieron posible el “milagro”.

Y ese milagro llamado tiempo, y una actitud sorprendente que empezó a brillar en mi, me devolvieron a las clases… incluso realicé un módulo superior, me presenté a selectividad y finalmente entré en la Universidad al Grado de Trabajo Social ?? una profesión que en mi caso es totalmente vocacional. Y es que desde muy pequeña supe que quería dedicarme al cuidado de las personas. En un primer momento pensé que sería enfermera, otras veces médico, pero a raíz de todas las situaciones que la vida me ha hecho afrontar, tuve muy claro que “quería ser la herramienta de transformación de muchas personas”. Por ese motivo también hoy accedo a contaros parte de mi, porque haciéndolo sé que muchas personas podrán sentir un poco de esperanza.

Y si hablamos de los trámites…ayyyy los trámites. Por desgracia tardé ocho años en obtener un 34% de discapacidad. Aunque en ese tiempo muchas veces perdí la esperanza, nunca dejé de luchar por mis derechos y hasta el día de hoy, que continúo trabajando y apostando por la inserción de personas con discapacidad en los diferentes ámbitos: sociales, laborales, educativos, económicos y de ocio.

Luego comenzó el periplo profesional. Aunque en una primera etapa no tenía reconocida la discapacidad, comencé mi búsqueda de trabajo. Os he de confesar que me quedé muy impresionada ya que en un principio pensé que, por no tener la discapacidad en ese momento no reconocida, no me harían caso. Para mi sorpresa fue todo lo contrario. El movimiento asociativo sin dudarlo me abrió sus puertas guiándome y preparándome para un futuro poder estar en sus listas de posibles candidatos al trabajo.

Cuando ya obtuve el certificado de discapacidad, comencé a contactar de manera continúa con las diferentes asociaciones y plataformas como son COCEMFE ALICANTE, Portalento/Inserta, Adecco, Cruz Roja… Y de todas ellas recibí contestación inmediata, de manera muy comprometida y con signos de implicación absoluta por su parte. Sin lugar a dudas, un gran apoyo para mí.

Para terminar de armaros ese puzzle que es mi vida, es esencial hablar de las diferentes redes de apoyo que he tenido la suerte de tener. ❤️Mi familia, por supuesto: mi madre, mi padre, mi pareja, mi hermana y mi tía. Ellos han conseguido que mis límites y debilidades fuesen de menor impacto. ¡Jamás podré agradecérselo como se merecen!. Descubrir que nunca iba a estar sola, me dio fuerzas para ampliar esa red básica de apoyo y trasladarla al entorno online. Y así fue como me introduje en las nuevas tecnologías y di vida mi canal de YouTube, Martina un corazón diferente. Ahora ese espacio se ha convertido en un rinconcito de crecimiento personal y colectivo desde donde poder ayudar a otras personas que atraviesan procesos similares. Os animo a que le echéis un vistazo?

Y hasta aquí amigos y amigas… No quiero terminar sin deciros que mi vida es toda una aventura en la cual día a día aprendo cosas nuevas e intento demostrarme a mí misma que todo aquello que eran límites, hoy son oportunidades. Y de todo corazón, espero que compartiendo mi testimonio con toda esa GENTE COCEMFE bonita que hay al otro lado, lo podáis conseguir también vosotrxs.

Martina López, usuaria de COCEMFE Alicante